Hay una maldición china que dice algo así: “Ojalá obtengas lo que deseas”. A lo largo de mi vida me he acordado de está maldición casi cada vez que obtenía algo que deseaba. Creo que una de las grandes losas de la humanidad es obtener el objeto de deseo y ser infeliz con él.
Empeñarse en algo a veces no es la mejor manera de conseguir algo. En mi empeño por encontrar la felicidad completa soy de las que he arriesgado, he luchado y peleado por tener lo que quiero. Casi siempre lo he conseguido, por no decir siempre (ahora mismo no recuerdo haber deseado algo fervientemente y no haberlo conseguido), pero a mi pesar eso no ha significado obtener la felicidad plena, parece que en el momento en el que me dan la piruleta que ansío, su sabor ya no me vuelve tan loca. Estoy segura de que esto tiene un nombre en psiquiatría y no quiero ni saberlo.
Para futuros deseos, casi mejor que me quedo con lo que tengo…